Category: historia

Escribiendo estas líneas afloran recuerdos personales de un viaje que emprendí junto a mis padres y hermano desde Chile Chico hasta Futaleufú atravesando gran parte de la región. Viajamos desde la austral Punta Arenas por Territorio Argentino, siguiendo la difícil y semidesierta Ruta 40, conociendo lugares como la impactante “Cueva de las Manos”, auténtica Capilla Sixtina del Arte Paleoindio. Llegamos hasta “Los Antiguos”, localidad que debe su nombre a ser el sitio que, por su clima benigno, albergaba a los ancianos Tehuelches que esperaban la Muerte para seguir con su eterna cacería de guanacos en el Firmamento. Desde allí pudimos llegar a Chile Chico y pudimos ver en toda su majestuosa extensión el Lago General Carrera, el segundo lago más grande de Sudamérica después del Titicaca, que golpeó mis sentidos con su gran oleaje de tonos verde azulados. Experimentamos el terror de quedarnos atrapados en la Cuesta Las Llaves, camino excavado a dinamita en el flanco de una montaña y con el que mi padre aún sueña. Conocimos un pueblo que tiene en su plazoleta una sencilla placa de madera que recuerda la visita de un príncipe inglés que acaba de casarse y que aquí vivió por un momento la sencillez de la vida del Campo Patagón. Campo de un Chile Profundo e Ignorado, donde aún es posible ver a un padre y a su pequeño hijo a caballo y arreando ganado a la orilla del camino.

Y ví el Río Baker. Poderoso y rugiente, atravesado por un puente de metal remachado. Este río, junto al Pascua situado más al sur, es el que ha despertado la ambición de generar Energía Hidroléctrica, con todas las consecuencias ambientales y sociales que ello implica.Este viaje, realizado en el año 2003, inspiró una canción llamada “Transpatagonia”, que al año siguiente fue publicada como parte del disco “Hotel Kosmos” (Eolo, 2004) del dúo LLUVIA ACIDA. Su letra fue escrita mientras atravesábamos pampas desiertas e imponentes bosques de ulmo y pellín, y también en tranquilas noches dentro de nuestra casa rodante construida por nuestras propias manos. Uno de sus versos dice: “traspasamos fronteras dispuestas desde los Centros, por Hombres que ponen precio a los Lagos y al Silencio”. En esos años yo aún no estaba informado del mega-proyecto que se avecinaba, pero ahora pienso que expresé una preocupación que surgió espontáneamente, al conocer un paisaje tan hermoso y que podía ser alterado o destruido por voluntades ajenas al lugar.

Al año siguiente tuvimos la oportunidad de viajar a Coyhaique con LLUVIA ACIDA y presentarnos en el Festival PATAGONICA, sin duda un evento histórico que nació de la iniciativa de un equipo local encabezado por nuestro colega BAGUAL y que congregó a músicos electrónicos chilenos y a otros provenientes de Argentina, Perú, Colombia, Venezuela y Suiza. Un evento en que entablamos amistades que perduran hasta el día de hoy y que nos dejó imágenes indelebles, como el estar grabando una entrevista para el canal francés ARTE a orillas de un Río Simpson en donde saltaban plateados salmones.Frente al complejo panorama que enfrenta la región de Aysén puede parecer frívolo hablar de Música, pero a mi modesto parecer es una forma de retratar impresiones y sentimientos propios y ajenos sobre el tema en cuestión.La música de esta región está marcada inexorablemente por la grandiosidad del paisaje y los desafíos que impuso a los hombres que decidieron establecerse allí. Los sonidos que de allí han brotado dan cuenta de influencias tanto del Folclor Chilote como el de la Zona Central, así como una innegable relación con la samba y el chamamé argentino. Su folclor ha dado valiosos frutos, de la mano de insignes nombres como el grupo Los Lazos (autores del clásico “Mensaje”) y los compositores Arturo Barros (autor del tema “Bajando pa’ Puerto Aysén”) e Iván Barrientos (autor de la conocida obra para guitarra “Suite Aysén”). Estos últimos tienen el mérito de haber unido de manera sólida la raigambre popular con elementos de la música docta. En el caso de Arturo Barros, esto se traduce en la composición de la “Misa de Aysén” y de las cantatas “Aysén, la tierra que quedó lejos” y “Pioneros de las Pampas Bravas: Epopeya del Valle Simpson”, estas últimas estructuradas en torno a las canciones que compuso al grupo Los Lazos. Como dúo LLUVIA ACIDA homenajeamos este patrimonio cultural con una versión del tema “Mensaje” (que en nuestra región popularizó el grupo Patagonia 4), que forma parte del disco “Música para las Pampas” (Eolo – 001 Records, 2009).

En un territorio que aún respira aires fronterizos, el sonido funciona como vehículo de evocación. Incluso si el territorio no le es completamente familiar al músico: basta con que tenga una imagen de él. Ese es el caso de quienes se han manifestado por medio de la música en contra del proyecto HIDROAYSÉN, como es el caso de exponentes capitalinos como Angel Parra, Inti Illimani, Beto Cuevas, Joe Vasconcellos, Juana Fe, Difuntos Correa, Claudia Stern, Legua York y otros, agrupados en el disco “Voces x Patagonia” (editado el 2009).

Las actuales circunstancias piden no solo a los músicos, sino también a quienes quieren ser ciudadanos y no simples consumidores, la adopción de posturas frente a temas como éste. En una época en que la gente dispone de herramientas antes impensadas para ponerse de acuerdo y autoconvocarse, los creadores ya no pueden permanecer al margen de problemáticas como ésta. Como dúo LLUVIA ACIDA hemos dado nuestra opinión a quien le interese escucharla, a través de una canción llamada simplemente “Hidroeléctrica”. Su sonido, casi completamente electrónico, busca evocar el sonido avasallante de la industria sometiendo a la naturaleza. Un sometimiento ilusorio, a fin de cuentas. Porque el Hombre será, en último término, quien coseche los probables perjuicios que resultarán de alterar paisajes y ecosistemas completos en el verde corazón la Patagonia. Me permito poner esta letra para cerrar este artículo y así resumir nuestro sentir:

HIDROELÉCTRICA
El anémico Sistema Interconectado Central
precisa de baterías nuevas con suma urgencia
Sumando y restando los Señores de la Capital
han puesto sus ojos en un lugar que no han visto jamás…
Los poderosos ríos ellos quieren domesticar
con muros levantados en nombre de la necesidad
Hidroeléctrica…
Improductivos son los Bosques, Valles y Lagos
que han resistido el avance de todos los desiertos
No faltarán Palabras ni Razones Técnicas
para convertir Paisajes Enteros en Dínamos
Hidroeléctrica, Hidroeléctrica
Hidroeléctrica, Hidroeléctrica…

 

Rafael Cheuquelaf Bradasic
Periodista e integrante del dúo LLUVIA ACIDA

Rafael Cheuquelaf Bradasic

An Mertens [Bélgica]
Constant VZW . www.constantvzw.net

Sobre labsurlab

En junio 2009 los miembros de LabtoLab se reunieron por segunda vez en Madrid, en la residencia de Medialab Prado. LabtoLab es una red de cinco medialabs europeos que intercambian temas, prácticas, metodologías, redes locales y estudian las posibilidades de convertir el medialab en un espacio de ‘lifelong learning‘. Medialab Prado aprovechó la ocasión para invitar algunos miembros de su red latinoamericana. Así vimos aparecer mesas redondas con temáticas específicas a los países del sur.

Sobre la Mesa redonda Mujeres & Tecnología, en Labsurlab

Como miembro de Constant, uno de los medialabs que forma parte de LabtoLab, y que focaliza en temas como el software y la cultura libre, alternativas al copyright y el feminismo, fui invitada para coordinar la mesa redonda sobre ‘Mujeres & Tecnología’. Durante los preparativos del Labsurlab el nombre de la mesa se transformó en ‘Género y tecnología’, por causa de algunas inquietudes por parte de mujeres en el mailinglist colombiano sobre el tema. La inquietud seguía existiendo ya estando todos allá en Labsurlab, de manera que decidimos preparar la mesa de antemano. Sin duda habrá varias razones para esto, entre las cuales me atrevo a lanzar una acá. Partiendo de que Colombia es un país en guerra, con una cultura bastante machista, hay que tener mucho coraje para expresarse libremente como mujer. Las mujeres colombianas presentes en el festival, que tomaban una posición política, como la rapera Lucía Vargas, lo hacen de manera más general, como una lucha del ser humanx, todo género incluído, que quiere un mundo diferente sin violencia, sin armas. Las dos artistas colombianas presentes en la preparación de nuestra mesa, Eliana Beltrán y Elena Gómez, eligen métodos radicalmente feministas en su trabajo, valorando el diálogo y la colaboración, el proceso y el intercambio. Ellas propusieron transformar la mesa redonda en una ‘mesa espiral’ que pondría el acento en el intercambio personal. Elegimos cinco preguntas de la lista de investigación de Lila Pagola y se las presentamos al público presente en forma del ‘speed dating’ (dos líneas de sillas). Con cada nueva pregunta uno cambiaba de silla y se veía frente a otro interlocutor durante cinco minutos. Entre las preguntas estaba: ¿cuál fue tu primera experiencia con la computadora?; ¿a quién pides ayuda cuando no llegas a resolver un problema con tu máquina?; ¿cuál fue tu relación con la matemática…? La presencia de algunos varones en esta experiencia fue muy significativa. Después formamos un semi-círculo e intercambiamos impresiones, dudas, preguntas…

Aunque una discusión con treinta personas es de lo más difícil que existe, y nos quedó en la superficie por esta razón, creo que logramos una primera discusión que hizo aparecer elementos básicos de los diferentes discursos feministas, como p.ej.: ‘la educación tiene que cambiar’, ‘hay que re-educar a los hombres’, ‘se necesita revalorizar el papel de las madres en la educación no sexista de los chicos y chicas’, ‘hay que reorganizar la sociedad para compartir el cuidado de los niños’. Después propusimos que todos presentes voten por uno de las cinco imágenes que cuestionan la representación del tema. Hubiese sido interesante seguir este encuentro citando y estudiando más los fuentes de las autores que nos incentivan a establecer y continuar con este tipo de prácticas, como Donna Haraway, Starhawk, Avital Ronell. Pero personalmente, cuando por tiempo y espacio hay que elegir entre la teoría y la experiencia, ¡prefiero la experiencia!

Antena mutante [Colombia]
http://www.antenamutante.net/

El balance para nosotros fue bien positivo, se logró construir un diálogo con la institucionalidad -en este caso el museo- y presentar nuestro laboratorio desde una forma propia de nombrar el contexto en el que emergen las tecnologías de comunicación.

Algo que nos llamó mucho la atención fue la escasa participación de experiencias del Sur: en este punto notamos mucha presencia de experiencias europeas, creemos que un punto a mejorar son las conexiones y encuentros de los que nos encontramos en Latinoamérica, o también podría nombrarse una forma mas amplia -los que nos encontramos en los márgenes o por fuera del control de la red- ésto le daría la oportunidad de entrar a personas inmigrantes en Europa, a experiencias de gitanos en el mundo, grupos de contra-cultura, a ecologistas, feministas, media-activistas, etc … (pero podría existir una delimitación en lo SUR y por esto entender Latinoamérica para fortalecer los lazos de intercambio y movimiento de personas e información -además que esto es bien pertinente-).

También algo que nos pareció muy interesante es el contexto donde se generó: Medellín está obsesionada con lo de la “ciudad digital”, mientras en la ciudad se vive una guerra urbana, ¿cómo entran allí las tecnologías a participar? sería un lugar de discusión. En este contexto los participantes de este tipo de encuentros ¿qué rol es el que desempeñan? y ¿a qué intereses están atendiendo?

Creemos que algo fundamental es elaborar las propias preguntas, y las preguntas vinieron de afuera, esa dificultad del sur que se tiene, atiende a que uds. tratan de nombrar a los otros que vienen siendo objeto de experimentación, creemos que en esta cuestión existen problemas porque aún no se logra moverse con propiedad en los lugares y no existe un reconocimiento de sus problemáticas y de las intencionalidades de los agentes que practican en los lugares y se conectan a la red: eso es un trabajo mas político, que podría encontrar vínculos en las reflexiones del arte que fueron elaboradas en el propio encuentro.

¿Qué tan dialógico es un espacio de esto? donde se traen las preguntas de otros lugares interconectados, con densidades culturales y políticas altas, con un alto nivel de experimentación dadas estas conexiones que se producen en estas condiciones.

Todo lo que vendría en este sentido sería una completa novedad para los que nos encontramos en los márgenes o por fuera del control de la red, de esto se podría aplicar muchas de las experiencias que entran, pero debería primero que todo, entrar a comprender y nombrar el contexto en el cual se producirán los encuentros y las experimentaciones.

Esto es difícil de plantear. Pero creemos que Pablo puede hacer una buena reflexión al respecto de esto, pues esta fue la discusión que nosotros le planteamos, teniendo en cuenta que nosotros conocemos muy bien su trabajo en hackitectura. De esta manera existe un diálogo y se pueden establecer las condiciones reales para una experimentación, en términos que pensamos pueden ser más fructíferos.

En el contexto de conflicto social, político, cultural y armado que vivimos en Colombia, las tecnologías son un agente sumamente importante de referenciar y por tanto empezar a plantear el lugar de lo político en este tipo de experimentos, que siempre van a ser enriquecedores, pues son experimentos y esto es lo mas importante: como propuso Susana Serrano en su ponencia, “el Error vale”.

 

Pablo de Soto [España]

Crónica del Taller de videocartografía metropolitana

 

“Los suburbios de las ciudades del tercer mundo son el nuevo escenario geopolítico decisivo.” Mike Davis (Planet of Slums)

“Sea arte, sea deporte, sea de la manera que sea, queremos seguir arrebatando jóvenes a la violencia. Medellín no está lleno de sicarios, esto está lleno de talento urbano.” Falco (artista hip hop, Comuna de Moravia)

 

El objetivo del taller de video cartografía metropolitana era como su propio nombre indica, trabajar con lenguaje audiovisual sobre el mapa de Medellín, desarrollando un ejercicio práctico que pudiera quedar exhibido en el MAMM una vez finalizara el LabSurLab. En el contexto del encuentro el taller aportó la dimensión territorial y de conexión con la ciudad, saliendo a la metrópolis antioqueña a explorar las problemáticas de sus barrios y comunas. Para ello el plan consistió en trabajar ad hoc con dinámicas locales ya en marcha. El objeto de la cartografía se fue decidiendo de manera orgánica mediante un diálogo entre las personas y colectivos participantes. Estos diálogos sucedieron primero en la red, dentro del grupo del encuentro en la red social n-1 y en un par de reuniones por chat en los días previos al encuentro, donde las personas y grupos implicados nos fuimos encontrando y conociendo.

En el taller participaron muchos de los colectivos colombianos con propuestas y trayectorias más interesantes en el ámbito del activismo mediático y de la cartografía crítica: el colectivo audiovisual local Platohedro; el proyecto de comunicación, acción directa, experimentación social y tecnológica de Bogotá Antena Mutante; Camilo Cantor que ha llevado a cabo varios proyectos de cartografías sonoras; Luis Pérez, diseñador gráfico que trabaja en el departamento de cartografía de la municipalidad de Medellín; y Alejandro Araque que junto con su colectivo neomedial no2somos+ que coordinaba conmigo el taller desde el Centro Cultural Moravia. En total fuimos unas 30-40 personas que incluían también miembros de La Direkta de Cali, Fractalab de Pereira, y jóvenes escritores, antropólogos, periodistas y estudiantes de comunicación de Medellín y otras ciudades colombianas.

El taller se planteó como un espacio nómada que tuviera como base el Centro Cultural Moravia, en la Comuna 4, y desde allí se moviera a otros lugares de la ciudad. El horario previsto del taller era de 9 AM a 5 PM pero muy pronto se convirtió en un taller intensivo de 24h/día.

Dedicamos el primer día a una introducción teórica que repasó los conceptos y las prácticas de la cartografía crítica desarrolladas en los últimos años, acercando estas experiencias a los participantes menos iniciados. Yo aporté mi experiencia con www.hackitectura.net en proyectos desarrollados con mi socio el profesor de la Escuela de Arquitecta de Sevilla, José Perez de Lama (conocido en la red como Osfavelados), en proyectos en el Estrecho de Gibraltar, Sevilla, Atenas y Gaza. Analizamos cómo la cartografía es una tecnología empleada desde la antigüedad por el poder, pero desde hace unas décadas también por movimientos sociales e iniciativas contra-hegemónicas.

Los colectivos colombianos presentaron su cartografías entre las que destacaron las realizadas por el colectivo Antena Mutante sobre conflictos y problemáticas de la geopolítica del país, como el mapa de la bases norteamericanas en territorio colombiano.

La metodología del objetivo del taller consistía en trabajar con el lenguaje postextual y se plantearon dos posibles alternativas: procesar material de video ya realizado sobre las comunas y crear un mash-up geolocalizado, o producir videos nuevos. Convenimos que haríamos lo segundo: nos lanzaríamos a producir desde cero videos cortos, utilizando en algunos de ellos material de archivo.

En cuanto a la tecnología web instalamos Meipi Open/S para trabajar con la fotografía aérea de la ciudad como base donde georeferenciar los videos. En hackitectura.net veníamos de probar esa herramienta en el taller Mapping the commons de Atenas con buenos resultados en cuanto a interficie visual.

La toma de datos se llevó a cabo mediante sendas derivas por la Comuna 4 (Moravia) y la Comuna 13 que fueron guiadas por colectivos de hip hop locales, y en las que nos dividimos en grupos para poder cubrir un ámbito territorial lo más amplío posible. Otro grupo decidió documentar la marcha por el centro de la ciudad adscrita a la jornada de movilización nacional en la cual sectores de educación y salud se unieron para denunciar conjuntamente los recortes sociales del gobierno. El trabajo colectivo de edición de video tuvo dos acciones importantes: decidir colectivamente qué temas y qué zonas iba tratar cada grupo autónomo en su video y unificar un mismo estilo en las cortinillas y los créditos. Los temas que tratamos en los videos fueron el resultado del contexto en el que nos movimos: militarización, pobreza, desplazamiento forzoso de población, crímenes de estado, resistencias… Estas duras realidades contrastaban con la política institucional de construcción de la idea de “Medellín Digital”, con algunas muy buenas políticas públicas en marcha como los parques biblioteca de reciente construcción.

El resultado final del ejercicio son estos doce videos que hemos localizado sobre el mapa de la ciudad. Esta producción es excepcional para un taller de apenas cuatro días. Como dicen en Colombia, ha sido una chimba de taller, donde todxs aprendimos unas de otras durante el proceso combinando la teoría con la práctica… y a puro ritmo del severo hip hop que hacen los parches de Medellín. Si Mike Davis afirmaba en “Planet of Slums” que el futuro de la humanidad se dilucidará en las favelas de las megalópolis del sur, en la dura Medellín hay personas experimentando formas de expresividad y de sociabilidad de las que podemos aprender y contaminarnos.

Moravia

http://www.youtube.com/watch?v=pRelUe0xNmQ
Reciclando ilusiones, desplazando sueños

El Morro de Moravia hace parte de la historia de la lucha por la tierra urbana en las ciudades de Colombia. Su lógica se reproduce como el correlato de quienes huyen de la violencia y no logran insertarse exitosamente en las grandes ciudades. Es una historia compartida por múltiples voces que logran apropiarse de un pedazo de tierra y levantar su casa. Así, se abren paso en medio de la informalidad y la marginalidad en la que cimientan sus lazos fortalecidos por el territorio. Ahora, hablar del Morro pasa necesariamente por hacer memoria de aquello que fundamenta la vida de múltiples personas que todavía resisten ante la idea de ser reubicadas del único espacio que no les dio la espalda. Un espacio que ha sido apropiado en varias ocasiones, y que por haber posibilitado la vida de cientos de familias, es motivo de lucha.

 


http://www.youtube.com/watch?v=JnY_Ek9J33Y

Morro de ilusiones

Otra mirada histórica hacia el Morro de Moravia, donde miles de historias se cruzan para dar vida y dignificar lo que de lejos es visto como una “invasión”. Lo que algunos reivindican como el resultado de la lucha por la tierra, es también problematizado con motivo de intervención. Así entonces, estos territorios levantados con la fuerza de la gente son objetivo de políticas públicas y/o asistencialistas que buscan acallar las inconformidades de la gente con exiguos recursos a cambio de ceder aquel espacio para poder desarrollar otro tipo de proyectos cuyo destino está lejos de solucionar las reales problemáticas sociales.


http://www.youtube.com/watch?v=YQMieG54VA4

Arde el Oasis

El 1 de marzo de 2007 un incendio cambiaría la historia del barrio Moravia para siempre. Algunos medios hablan de 1100 personas sin techo, otros se aproximan a estadísticas de 200 familias damnificadas. Pero el mayor daño no es material, el epicentro del daño está en una membrana imaginaria que conecta a todas las familias del barrio, esa unión a la que los moravitas llaman “el convite” ; la olla comunitaria, las vecindades y los espacios compartidos. La catástrofe no afectó a “algunos”, no afectó a 1000, ni a 100, los quemó a todos. El convite se hizo cenizas y con él las casas y la vida de un niño. Pero las fibras más íntimas del barrio: sus sueños, sus ilusiones y su tejido social sobrevivieron a las llamas.


http://www.youtube.com/watch?v=ut6zNK8q9PI

De campo de batalla a punto de encuentro

La cancha de Moravia fue una de las muchas infraestructuras construidas por Pablo Escobar, en unos años finales de los 80 donde la guerra del cartel con el estado produjo casi 30000 muertos en la ciudad. Hoy una generación de jóvenes de la comuna entiende que el arte del hip hop, el rap, el graffiti y el deporte son la emancipación de la violencia del conflicto armado y del narco. En la cancha de Moravia ya no hay balaceras sino puro talento urbano.

Comuna 13


http://www.youtube.com/watch?v=652V4OD9TY0

Muros armados

En la Comuna 13 muchas historias muestran la realidad de la violencia y los crimenes de estado. Aqui visitamos la Escombrera, una montaña de escombros que por muchos años han descargado camiones con toneladas de piedra cemento y acero. Pero debajo de esta montaña llacen los cuermpos de cientos de personas que murieron en las diferentes intervenciones militares que hizo el estado para “recuperar” el control de ese territorio. Hoy en dia las fronteras militares siguen existiendo en la comuna 13.

 

http://www.youtube.com/watch?v=D8gs2cQWGuY

El lenguaje de la gente

El ritmo vertiginoso de la Comuna 13 ha generado movimientos juveniles que se resisten a la guerra. El grafitti es la memoria de los que están y los que se fueron así como el hip hop, la voz furiosa que se alza contra el poder de las armas. Esta generación está indignada de su pasado y de la realidad que les toca vivir. Por esto, crea contra-respuestas a la violencia injustificada del sector, entonces alzan la voz y empuñan sus aerosoles.


http://www.youtube.com/watch?v=UtvC6YPp2V8

Memoria de los ausentes

En el Cementerio Parroquial de la América se han enterrado cientos de víctimas y victimarios de la historia de violencia que se ha dado en la Comuna 13. Las operaciones efectuadas por agentes del Estado en el año 2002: Mariscal (mayo), Antorcha (junio) y Orión (octubre), fueron los catalizadores de un estado de miedo y tensión en la ciudad. Estas acciones militares dejaron en los ciudadanos un sesgo frente a la Comuna 13 a la que se juzga como una zona netamente violenta, lo que ha generado un desconocimiento de las iniciativas de desarrollo social, a través del arte, que se proponen desde los barrios que la conforman.

 

http://www.youtube.com/watch?v=QZvAgw6eiwo

Zona neutra

La historia de Luz Amparo es sencilla. Se niega a pertenecer a algún actor del conflicto. Esta posición la ha convertido en una líder comunitaria creadora de un espacio para los que son realmente ajenos a la guerra: los niños, los adultos mayores y los discapacitados. Al igual que Luz muchas personas se niegan a dejar la comuna 13, un resultado del arraigo que los obliga a defender su hogar, su territorio, su casa.

 

Reflexiones de Tati Wells [Brasil]
http://dev.midiatatica.info/wikka/LabsurLab

El complejo panorama Brasilero

Para nós brasileirxs ali presentes, reunidos sob uma mesa chamada “O Complexo Panorama Brasileiro”, foi uma chance de retomar reflexões que há muito tempo iniciamos e que se desdobraram em inúmeras práticas, projetos independentes, ações coletivas, políticas públicas visionárias, encontros nômades hipermultidisciplinários (em fluxos como choques elétricos, casas coletivas, rádios livres, cotidianos sensíveis, gênero e tecnologia, dispositivos alucinógenos e ações diretas). Ali iniciamos assim uma releitura das e nas nossas táticas, pensando as articulações com a latino América que tem tanta gente bacana e que acabamos desconsiderando por costumes históricos. Essa cremos ser uma potência ainda a ser explorada e um dos possíveis desdobramentos que um festival feito LabSurLab pode produzir. Para a mesa achamos que apenas um contexto cronológico já iria mostrar toda a complexidade das nossas atividades no Brasil. E começamos esse exercício de voltar para a época entre 90 e começo de 2000, simbolizando as convergências dos movimentos Indymedia / FSM / FISL / Metáfora / Laboratórios de Midia Tática. Um mapa que parece ter caído como um satélite nas nossas cabeças. Fazer uma pequena análise deste mapa, nos faz pensar em como nossos experimentos e pesquisas com tecnologias livres, nomadismo e comunidades, foi influenciado pela aquela história e também em como nosso movimento atualmente pode ser analisado pelo mesmo traço de 2003-2006. Mas ao final o que foi apresentado na mesa foi um panorama 2007-2011 – Seguimos a preparação da apresentação com as convergências de ações de ativismo-tecnológico-midiático e, por fim, fizemos uma breve análise de como nossos laboratórios (festivais, movimentos, pessoas, coletivos), de como são autônomos, temporários, precários e com relações institucionais conturbadas, como é o caso atual da mudança de foco do Ministério da Cultura para uma política pró-industria cultural, pró-elite-cultural e anti-cultura-livre. Paralelo a esse trabalho, participamos também da mesa sobre Labs em Redes, expondo nossas feridas da cooptação governamental sobre nossas atividades e como isso nos desestabilizou e fez com que pessoas saíssem para outros nós da rede para sobreviver em meio ao caos que é viver de arte, filosofia, ativismo e tecnologia livre e não aplicadas ao mercado no Brasil. Ao mesmo tempo, esse acesso ao governo fez com que surgissem diversos laboratórios de mídia pelos Pontos de Cultura no Brasil, fato de grande importância, fortalecendo ainda mais nosso nomadismo e independência de estruturas físicas complexas.

Nas palavras de Brazileiro: “Ter ido até a Colômbia, me fez ter uma nova visão das nossas estratégias de sobrevivência no Brasil, como somos rápidos, como somos criativos e como somos fechados para outros lugares, não olhamos para nossos vizinhos da América Latina que vivem na mesma rede e compartilham de problemas parecidos, sentem vontade de interagir mais com as redes daqui mas não enxergam essa abertura.”

Assim propomos algumas reflexões sobre pontos de convergência e dissenso entre práticas dessas redes, uma proposta de superposição de conceitos. Buscamos através do relato de algumas coisas que rolaram em Medellín e da visualização de alguns processos em curso criar um panorama como forma de possibilitar novas ações de convergência. Basicamente, como dar continuidade à efervescência que transbordou em Medellín.

do relato de braz

Logo que cheguei a Medellín, percebi que a programação do seminário tinha mudado de “LaboCA” para “O complexo panorama Brasileiro”, e que na mesa estaríamos, Tati Wells, Ricardo Ruiz e eu. Como Ruiz não conseguiu passagem para chegar no festival, o Miguel, do Centro Cultural da Espanha no Brasil, que estava participando do festival e iria apresentar outros trabalhos, chamou a responsabilidade e assumiu o posto para nos ajudar nessa “missão”. Agora, como falar sobre o panorama brasileiro de mais ou menos 10 anos em apenas 30 minutos? Depois que acabaram as apresentações do primeiro dia, fomos organizar o que seria interessante falar sobre nossa história. Achamos que apenas um contexto cronológico já iria mostrar toda a complexidade das nossas atividades no Brasil. E começamos esse exercício de voltar para a época entre 90 e começo de 2000, simbolizando as convergências dos movimentos Indymedia / FSM / FISL / Metáfora / Laboratórios de Midia Tática. Para continuar essa investigação, Tati relembrou do mapa de midia livre, tazes e seus contribuintes entre 2003 e 2006 que foi elaborado por ela e Ruiz.

Este mapa parece ter caído como um satélite nas nossas cabeças. Para mim, ter feito uma pequena análise no mapa, me fez pensar em como nossos experimentos e pesquisas com tecnologias livres, nomadismo e comunidades, foi influenciado pela aquela história que estava cartografada, e também em como nosso movimento atualmente pode ser analisado pelo mesmo traço de 2003-2006. Pensamos que para a apresentação de 30 min não seria fácil falar dessa cartografia mas que valeria muito a pena se a gente apresentasse a proposta de começar uma atualização do mapa para o agora, 2007-2011. Seguimos a preparação da apresentação com as convergências de ações de ativismo-tecnológico-midiático e, por fim, fizemos uma breve análise de como nossos laboratórios (festivais, movimentos, pessoas, coletivos) são autônomos, temporários, precários e com relações institucionais conturbadas, como é o caso atual da mudança de foco do Ministério da Cultura para uma política pró-industria, pró-elite-cultural e anti-cultura-livre.

Na hora da apresentação, sabíamos que não estávamos ali falando de um trabalho pessoal ou artístico individual, mas sim de um monte de gente que vive e respira essa história todos os dias no Brasil. Queríamos ser o outro e todos ao mesmo tempo, usamos óculos escuros para criar o personagem brasileiro e não nos importou se a estratégia não foi compreendida pelas pessoas que estavam no museu naquele momento. Por dentro já estava tudo resolvido.

Trabalho em Comunidades

A mesa de trabalho em comunidades serviu para uma análise de como os movimentos que se fazem presentes nas comunidades latino americanas compartilham de pensamentos e ações semelhantes. A metodologia da mesa foi dividir as pessoas em alguns grupos e respondemos algumas questões como: Por que se trabalha em / com comunidades? Quais as dificuldades, Metodologias, o papel das novas tecnologias etc. Neste link é possível acompanhar todos os relatos da mesa. Uma posição interessante foi de criar um texto / manifesto coletivo sobre o trabalho em comunidades. Juntamos todas as reflexões e nos reunimos para compilar o documento, que ainda está em construção mas já está compartilhado.

 

Lila Pagola [Argentina]

Notas sobre la mesa mal de archivo, coordinada con Daniel Vázquez, y la colaboración de Susana Serrano, Héctor Caposiello y los muy activos participantes de la mesa.

La dinámica de la mesa Mal de archivo fue muy participativa, y la diversidad de procedencias y experiencias del grupo fue sumamente interesante para la charla que mantuvimos.

Al empezar a trabajar, identificamos algunos temas que reaparecían continuamente: licencias libres, redes sociales no libres como soportes de archivo y comunicación (“la nube”), software libre. Como observamos a su vez que había poca información sobre esos temas y por momentos discutíamos fuera de tema, propusimos a uno de los compañeros de la mesa, perteneciente a Creative Commons Colombia, introducir brevemente el tema (gracias Alfredo).

Luego de una charla de introducción a las personas, los temas de la mesa pensados previamente por los coordinadores y los aportados por los participantes, acordamos como prioridad y metodología ir analizando sobre los problemas y dificultades, y proponiendo soluciones de corto, mediano y largo plazo: es decir, soluciones posibles de ser implementadas de inmediato con escasa dificultad, otras que requieren desarrollos, capacitación y/o recursos y unas últimas que implican además la definición de roles y políticas mirando al futuro.

Mantuvimos una discusión interesante alrededor de los procesos de archivo en internet, respecto de los procesos de comunicación que devienen archivos, especialmente en la nube. Resultó claro que en el presente es altamente problemático “confundir” u “olvidar” que lo que se coloca en la nube para difundir se convierta, por falta de previsión en el único soporte de nuestros archivos de documentación. Sin embargo, analizamos también la redefinición que suponen ciertas potencialidades -engañosamente implementadas- de algunas herramientas de la web2.0 respecto de la energía requerida para “archivar” como un proceso diferenciado de comunicar.

La discusión hizo emerger algunas cuestiones como la diferencia de estrategias requeridas a nivel personal que institucional, la importancia de difundir estrategias de “documentación inercial” que supongan mejores condiciones de circulación (licencias) y permanencia de nuestros datos (servidores), en tanto son estos documentos los que mañana podrían representar una base documental diferente para la historia.

Por otra parte, comentamos la idea de “cultura_ram” de José Luis Brea donde la memoria es fundamentalmente, memoria de trabajo, que cobra sentido en la medida de que es recuperada por el presente, y no sólo como “monumento” asociado a la “importancia” de ciertos hechos/personas/objetos, generalmente asociado a criterios de valor que están construidos sobre la omisión de muchos otros. En ese sentido, la redundancia de un material al estar compartido en múltiples modos y redes, parece ser lo que hasta el presente garantiza la continuidad del acceso colectivo: sin embargo, esa estrategia no sirve para los archivos privados.

Pensando en las estrategias, acordamos que hay varias funciones importantes a cubrir por los “especialistas” del área, dentro de las comunidades independientes (como las de software y cultura libre) o dentro de las instituciones a las que pertenecemos: instalar los temas, proponer y sostener opciones libres, colaborar en desarrollos, documentación, difusión, etc. de las herramientas existentes, pensar en problemas e imaginar y ensayar soluciones y compartir las experiencias.

Una versión más completa y con recursos y propuesta se puede leer en: http://piratepad.net/mesa-mal-archivo-labsurlab

 

Alejo Duque [Colombia/Suiza]
Para dar un poco de continuidad, dejaré una pregunta:

¿Por qué oponer el pensamiento (léase teoría) a la práctica? ¿Por qué consideramos que el trabajo que se hace leyendo o escribiendo no es práctico? ¿Por qué los debemos separar? Todas estas preguntas las relaciono con la “crítica” que muchas veces recibo de gente cercana cuando me clasifican como una persona “técnica”. Cuando te dicen que si puedes ayudar a montar un servicio pero te limitan a que sea sólo eso. Cada vez que veo que alguien de nuestras redes cree que puede dividir a los técnicos de los no, veo entonces que estoy en el grupo de trabajo y colaboración equivocado. Yo también tengo una huerta, reciclo y me gusta mucho el campo… podrá bien ser que quien cree poder clasificar al otro. Pero en fin, decía que era una pregunta y fueron mas… procedo mejor a responder las que aquí nos conciernen:

¿qué objetivos animaron la convocatoria de personas, el formato de actividades y las temáticas de labsurlab?

Era como lanzar una red y poder ver como ésta se extendía. Desde mi punto de vista ya teníamos dos nodos básicos. Uno que fue 100% práctico, puro reciclaje electrónico puesto en marcha con el hackerspace un/loquer de Medellín y dentro del Museo de Arte Moderno (MAMM http://www.elmamm.org/) gracias a la invitación directa de Juliana Restrepo, quien tenía 40 computadores en completo des-uso y sabía que un/loquer (http://unloquer.org/) podría responder con alguna propuesta. Dicho proyecto se llamo BIOS (http://unloquer.org/bios/) y su carácter colaborativo nos animaba a pensar que en la ciudad era posible hacer cosas que pudieran llegar a mas gente a través de espacios como el MAMM. Personalmente reconocer que el trabajo en colaboración y los talleres son una de mas mejores maneras para aproximarnos a la tecnología era pues una base obvia. Como y con quien hacerlo no era mas que apelar a la memoria de otros lugares y talleres similares para intentar conseguir que vinieran a Medellín la mayor cantidad de personas posible que compartieran una aproximación similar al tema.

Tatiana Avendaño [Colombia] agrega: “se trataba también de propiciar el encuentro entre la gente interesada en el tema en centro y sur América, la necesidad de compartir experiencias de trabajo que tienen cierta cercanía, determinada en cierta forma por las condiciones económicas y sociales de esta zona. No éramos totalmente desconocidos, necesitábamos compartir y vernos físicamente, saltar de lo virtual a lo real, abrazarnos…”

¿en qué medida esas 3 variables (personas, actividades y temas) se potenciaron mutuamente?

Total e inevitablemente cuando pones gente que comparte posiciones, ideas e intenciones pues era fácil adivinar que todo saldría bien. En algún momento antes del encuentro en Colombia y ante la presión que se comenzaba a sentir por la responsabilidad de tener tanta gente en el lugar, pues la respuesta mas tranquila era la de pensar que tendríamos alrededor muchos buenos amigos, eso solo aseguraba que todo fuera por buen camino y creo que justo así fue. Para mi era sorprendente mirar alrededor y ver tanta gente haciendo red. Podríamos decir que un amigo que no llego a Medellín, Jaume Nualart fue quien me puso en contacto con Aniara (Rodado). Jaume es tal vez quien inició todo. :)

Fue una combinación perfecta, realmente era encantador ver tanta gente haciendo red.

¿qué faltó, o qué podría haber salido mejor?

Faltó integrar públicos mas jóvenes, pero en parte el labSurlab tenía como intención afianzar nuestras redes y dar un espacio de representación a grupos locales que trabajan con las uñas, desde el margen y hasta arriesgando la vida. Nos faltó tiempo para darle mas continuidad a las puestas en común, para poder así avanzar en el tema de estrategias. Nos faltó tiempo para que Hectór Caposiello, Rama Cosentino, Epsylon y algunos hackers mas pudieran montar un sistema de infraestructura para el labSurlab, pero se avanzó.

Tatiana agrega: Faltó más tiempo, pero en estas cosas el tiempo nunca alcanza. Faltaron más reprsentantes de sur y centro América, claro que más participantes también podría haber sido caótico. El trabajo en los barrios parecía un poco aparte del encuentro ¿cómo hacer que el estar en el barrio no sea algo que pasa allá mientras nosotros estamos acá? me quedó un poco la sensación de que se trataba como de ir por una materia prima al barrio, darse un roce y ya. Pienso no esta de más pensar un poco al respecto, mucho más si la cartografía es lo más representativo del encuentro.

¿qué sigue después? ¿cómo se canaliza la experiencia y la red construida?

Lo primero esperar un poco y ver como todo va decantando, ya se leen varias iniciativas posibles que quieren dar continuidad, sea un labsurlab.br o .mx creo que algo vendrá que nos vuelva a poner cara a cara. Sin duda. Por el momento estamos con la lista de correos, el grupo en n-1 y planteando una serie de talleres en Medellín que podrán ayudar a que los diferentes grupos locales revisiten muchas de los temas que se plantearon en Abril en Medellín. También está un libro de memorias y esa será nuestra mejor manera de dar visibilidad a lo que hicimos juntas. En unos días tendré listos unos videos en internet y también estará puesto al servicio de todos el servidor de internet http://labsurlab.co donde estoy ahora instalando un par de programas que nos podrán ser útiles para mantener viva la red.

Tatiana A: Efectivamente está todo por pasar y ya mismo es muy difícil decir que fue lo que pasó, lo que quedó claro es que “tenemos los medios”… entre esas cosas que están pasando nos conectamos desde Bogotá con Río de Janerio donde se desarrolla el 3º Encuentro de Sudamericana Experimental, de esas cosas que pasan en el post-Labsurlab. Seguimos!

2.

Ya sabemos que hoy las posibilidades socio tecnológicas son radicalmente distintas a las de quince años atrás. También porque eran los ’90, y como consecuencia de la globalización neoliberal, la industria editorial argentina modificó su estructura. Si algo la caracterizó en el transcurso del siglo XX, fue a partir de la creación de múltiples proyectos editoriales que propagaron imaginarios y géneros literarios diversos: narrativa, poesía, pensamiento, contextos, arte, etc. además de autores reconocidos en el medio local y global. Hacia fines de los ’90 grupos de empresas adquirieron el 75% de las editoriales locales, promoviendo la rentabilidad, en detrimento de los contenidos. La dimensión cultural del libro quedó relegada en virtud de acrecentar el manejo financiero de las editoriales, propiciando la bestellerización en detrimento de la bibliodiversidad.

3.

Ahora bien, empecemos de nuevo ¿qué pasa hoy cuando un escritor/a desea publicar? El horizonte se configura radicalmente diferente: las posibilidades tecnológicas, los cambios políticos y las manifestaciones culturales han contribuido a que lo que en el pasado se remitía al problema de la producción/distribución, en la actualidad se conviertan en alternativas posibles según cánto dinero disponga partiendo de cero si lo produce sólo para digital, que audiencias desea alcanzar y qué estrategias utilizará para prmocionarlo.

Podemos arriesgar que los procesos sociales y culturales que explotaron a partir del 2001 generaron un cúmulo de prácticas experimentales y resistentes en la cultura en general y también en el campo editorial. Además, los devenires tecnológicos acompañaron esos procesos propiciando condiciones de intercambio para que en el espacio editorial se construya, desde propuestas autónomas como la incorporación de nuevas lógicas tecno culturales.

4.

Cuando mencionamos las posibilidades tecnológicas pensamos en los usos sociales de la esfera digital, y damos por supuesto la importancia simbólica de las tecnologías libres (como el software libre) que en contextos políticos autónomos, se encargaron de propagar dispositivos culturales críticos que jaquean -o hackean- la distribución de bienes culturales.
Se trataba entonces de generar tensiones en los debates sobre el carácter reproductible de dichos objetos y los nuevos formatos surgidos que potenciaron y construyeron acontecimientos sin la necesidad de intermediarios culturales. Explícitamente la digitalización permitió distribuir a costo cero, suprimiendo la distinción entre original y copia, también en el plano editorial.

En contrapartida a la búsqueda de éxito neoliberal en términos de rentabilidad, desde el espacio crítico se articularon saberes y lógicas políticas, retomando la estética punk del “hazlo tú mismo” e incluyendo en prácticas colectivas la experimentación.

Por un lado, escritores que sin respuesta de ninguna editorial, comenzaron por fabricar sus libros que luego, vendían en las plazas. Para 2001 se encontraron y decidieron articularse en la Asamblea de Escritores Independientes (A E I) que convocaba a más de ochenta por sesión, llevando a cabo fiestas y veladas poéticas con el objetivo de comprar una fotocopiadora para hacer libros. Luego ese proyecto devino en web, para difundir la producción de los autopublicados. Por otro lado, las nuevas editoriales incorporaron la tecnología a la esfera de su producción, ya que el Offset digital posibilitó a los proyectos asumir la autogestión -las terminaciones de los libros eran de muy buena calidad, así como económica se podían hacer a partir de cincuenta ejemplares- como estrategia, creando catálogos novedosos. La politicidad estaba dada por la resistencia a transformarse en empresas -si bien la sustentabilidad era fundamental- sobretodo la decisión era editar libros potentes dando voz a aquellos escritores censurados por el mercado.

Como fruto de este espacio experimental de confluencia, en 2006 floreció la FLIA (feria del libro independiente y autónoma) en la escena porteña, (auto) construyéndose por afuera de las industrias culturales y los esponsoreos. Surgió como un acontecimiento que se territorializaba y desterritorializaba cada vez, creando así un hiato para escritores, editoriales y proyectos sociales donde se permitía exhibir y distribuir libros desde lógicas (no) mercantiles de producción pero articuladas con ellas. En este movimiento la FLIA derivó por territorios en disputa, como fábricas recuperadas, universidades y asambleas barriales y replicó su experiencia en diversas ciudades y provincias argentinas. La FLIA se basa en dos principios de unión: libertad de puesto y gratuidad de ingreso. Semanalmente se realiza una asamblea abierta donde se toman decisiones y se consensúan las responsabilidades que se ejercen voluntaria y provisoriamente.

Desde este primera aproximación podemos pensar que la FLIA recuperó una tradición entre los jóvenes ávidos de nuevos relatos; acumuló productividad en contenidos y desarrolló un acontecimiento resistente por muchos motivos: su capacidad organizativa o el know how de como hacerlo cada vez; la generación de audiencias que se interesan y participan en todas las instancias del acontecimiento; la práctica de esparcir la FLIA para que otros/as se apropien de las ideas y las realicen en otros territorios desde una construcción política autonóma, es decir, autogenerando sus propios marcos (des)institucionales. Y quizás sea lo indecible aquello que se convierte en fundamental, porque aquellos que conforman la comunidad FLIA desde el lugar que quieran ubicarse originaron -en mayor o menor medida- autoconciencia en relación a las formas de producir-difundir y distribuir libros y cultura. En ese sentido, los derechos autorales, dan cuenta de esas transformaciones capilares ya que son parte de la enunciación política editorial e individual convirtiéndose en resistencia.

5.

Ubiquemos al lector/a diciendo que el copyleft debería comprenderse en tensión con el copyright, particularmente en el mundo editorial pero también en el desarrollo de cualquier bien cultural en general. Mientras que el copyleft se presenta como una práctica que supera los prejuicios sobre “la piratería” y pone el acento en la construcción colaborativa fomentando la libre distribución de copias, las obras derivadas y la utilización del material, con o sin, fines comerciales, el copyright beneficia a las corporaciones empresarias intermediando por el control de la cultura. Y el neoliberalismo es el sistema adecuado para que intenten gobernar aquellos imaginarios sociales transformando los deseos en consumo.
El copyleft nos “autoriza” a ejercer nuestra libertad o, por decirlo de otro modo, ejercemos nuestra libertad de hacer lo que queremos con los libros. Sin necesidad siquiera de leer la página de las legales, en todo caso, el copyleft nos conecta de manera política con autores y editoriales.

6.

En este apartado elegimos algunas expresiones de deseo extractadas de diversas producciones realizadas en el marco de la FLIA.

Las licencias Creative Commons (CC) han crecido en el entorno FLIA, sobre todo en proyectos editoriales que tienen vínculos con espacios comerciales ya que actúan como sintetizador de una práctica política conectando forma y contenido. Éstas posibilitan la distribución de los libros y las producciones alentando la copia (o no), permitiendo realizar obras derivadas respetando la autoría (o no) y la utilización con o sin fines comerciales. En todas las combinaciones de licencias posibles, la distribución y atribución de autoría siempre están presentes, posibilitando un entorno común de discursos.

Al mismo tiempo existen otros tipos de registros enunciativos, que no responden a un esquema tradicional como las CC, y que desarrollan una voz propia en las prácticas editoriales. Milena Caserola, por ejemplo, alude a los ’70 y rinde homenaje a quienes conservaron las letras por esos años:

“Todos los izquierdos están reservados, sino remítanse a la lista de libros censurados en las distintas dictaduras y democracias. Por lo que privar a alguien de quemar un libro a la luz de una fotocopiadora, es promover la desaparición de los lectores.”

El Cospel, en Resistencia, y )el asunto( , en Buenos Aires, trabajan desde la práctica de la autoedición proponiendo a los escritores definir sus deseos en relación a la distribución.

“Este libro no circula en el canal convencional. Usted lo compró en una feria o a un grupo autogestionado, se lo regalaron o conoce al autor, o tal vez llegó a una librería con onda. Cite al autor si reproduce algo parcial o total. Si piensa hacer plata con estos exabruptos, entonces cuídese, el autor lee bastante, podría enojarse. Comparta y será compartido”. Alejandro Schmid, El cospel, 2009.

“Se valora la singularidad relacionada con la noción de autoría, el libre acceso a la obra y su reproducción, por la búsqueda eterna del sentido en el encuentro con el otro.” Warna Anggara, Acerca de la imposibilidad de viajar a la habana, )el asunto(, 2008.

“Cualquiera haga con esto lo que crea conveniente, difúndanme si lo ven interesante. Pero lo único que les pido es que no ganen plata a costa mía, simplemente avísenme, hoy la tecnología lo permite, si no me avisan, mejor que no me entere, porque voy y les hago mierda el auto con la traba del volante, y que después vayan a reclamar ante sus dioses abogados.” Pablo Strucchi, El Asunto, )el asunto(, 2006.

Así también aquellos autores/as que se autoeditan se manifiestan de diversas maneras:

“Los cantos y pensamientos de este libro pueden reproducirse libremente recordando al pueblo originario, tradición oral o persona y lugar de pertenencia –libro-libre porque como recuerdan las sabidurías originarias “que todo sea de todos”.” Xuan Pablo González: Antiguos cantos de la tierra, autoeditado 2009.

“Para este libro no se hizo ningún depósito ni se acató ninguna ley. Por lo tanto, sus derechos se van haciendo solitos y quieren crecer, así que puede ser prestado, regalado, compartido, leído en voz alta, reproducido, olvidado, fotocopiado, pintado, cantado, difundido y quemado”. Alejandro Raymond. Que la noche nos encuentre viajando, autoeditado 2010.

7.

En el transcurso de este artículo analizamos brevemente los cambios surgidos en el campo editorial. Comenzamos a pensar sobre supuestos actores y sus respectivas problemáticas relacionadas con los devenires tecnológicos, políticos y culturales. También hicimos referencia a la FLIA como acontecimiento y la consideramos como parte de una expresión del activismo cultural argentino “post 2001”. Al interior de la FLIA nos focalizamos en ciertas prácticas resistentes que ejercen editores y autores en relación a los derechos autorales. Es así que en contextos autónomos, los mismos expresan deseos en relación a la distribución haciendo guiño al lector e invitándolo a participar activamente.

Creemos que es (in)necesario aclarar que nada de lo dicho debería sorprendernos ya que en las prácticas cotidianas los libros se prestan, se canjean, se fotocopian, se utilizan para decir otras cosas, etc.,

En los últimos quince años los intereses corporativos que giran en torno al copyright se vieron perjudicados por la digitalización y las prácticas sociales derivadas de ella, lo cual ha convertido al copyright en una especie de policía cultural, que se encarga de preservar las inversiones de las industrias culturales y editoriales. Al tiempo que aplica un dispositivo de control social al que denomina piratería que alecciona -potencialmente- a todos quienes no cumplen su parte contractual del consumo pasivo. De esa manera se reasegura la conservación del statu quo alentando el mainstream cultural.

Por su parte, comunidades virtuales y territoriales, usuarios/as de redes sociales, actores culturales, artistas y el público -aunque cada vez hay menos diferenciación- están en la vanguardia en las prácticas culturales ya que la ejercen digitalizando, liberando y comparteniendo libros. Además se auto promocionan en las redes sociales, plataformas peer-to-peer, es decir, no hay captura posible de deseos que impidan efectuar prácticas horizontales.

Por último, no podemos dejar de mencionar que cuando un autor publica un libro, autoeditado o no, tiene una responsabilidad y un legado. No está eligiendo un camino diferente por editar de manera autónoma, sino que tiene allanado un camino gracias a que muchos otros propiciaron su práctica. Por eso, enunciar los deseos en relación a la distribución es politizar las experiencias, los recorridos, las prácticas. El copyleft, desnaturaliza los dispositivos creados por las industrias culturales estableciendo puentes de diálogos entre autores y audiencias. Pero el horizonte de acción no puede concluir tan sólo con la expansión del copyleft porque el capitalismo opera exactamente en cooptar y reapropiar dinámicas resistentes.
Quizás los desafíos para las nuevas generaciones de escritores/as sea complejizar las tensiones sobre la producción de significados en el escenario en red y continuar con la experimentación buscando intersticios por los cuales sea posible resistir a las infinitas estrategias que se despliegan en reenglobar los deseos.